Al extremo Oeste de la península Ibérica se encuentra Portugal, la nación más Occidental del Continente europeo. Con una historia y cultura milenaria, su capital es el destino turístico por excelencia: Lisboa, que se ubica dentro de la región conocida como la Gran Lisboa, colindante con el Océano Atlántico.

Los elementos arqueológicos sitúan la fundación de la ciudad hacia el siglo XII antes de nuestra era: según las diferentes versiones sus habitantes originarios eran griegos o fenicios.

El Imperio Romano se apoderó de la zona, que estuvo bajo el poder de Cartago. Hacia finales del primer milenio de nuestra era fue sometida por las invasiones árabes. Durante su pertenencia a la corona española, en Lisboa se construyó una infraestructura portuaria que provocó el posterior auge de la ciudad, al ser la puerta de entrada que comunicaba a Europa con el norte de África y con América. Desde entonces, la ciudad floreció gracias a su fuerte actividad por su posición estratégica, lo que consolidó a Lisboa como la capital de Portugal.

Lisboa, PortugalUna rica arquitectura

Como sucede en este tipo de ciudades que han pasado por diversas etapas y culturas, la historia se superpone: para asomarse a la época más remota de Lisboa hay que visitar su catedral, llamada Santa Maria Maior de Lisboa.

La construcción católica data de 1147, pero bajo el claustro de la catedral se hallan vestigios arqueológicos fenicios. La catedral nos muestra también la mezcla de estilos a través del tiempo: podemos observar elementos góticos y barrocos, pero el tiempo y la naturaleza han hecho estragos en el inmueble, ya que diversos terremotos han provocado pérdidas en su estructura. Portugal es una zona relativamente activa en cuanto a sismos.

Otra construcción sobresaliente dentro de la amplia arquitectura diversa de la ciudad es el Castillo de San Jorge de Lisboa. Del castillo sobreviven murallas y torres que dotan de una espectacular vista desde otros puntos de la ciudad. Su construcción empezó en la época árabe, pero pronto pasó a manos de los cristianos, de ahí su nombre.

Como muestra de la gran variedad de estilos que ostenta Lisboa contamos con la Casa dos Bicos como un ejemplar original. Su fachada es de piedra tallada. Sus recuadros, los llamados “bicos”, están tallados bajo el precepto italiano que recuerda la punta de diamantes. Por su color claro y su buen estado parecería imposible, pero la construcción es de 1523.

Barrios para disfrutar

El viaje al pasado en la arquitectura de la urbe puede realizarse con un recorrido por los barrios: uno de ellos debe ser Alfama, un barrio que sobrevivió el embate de los terremotos y aún presenta una cara representativa de la presencia árabe en Lisboa. Tras la reconquista cristiana de Portugal, en Lisboa se confinó a los creyentes musulmanes en un barrio. Éste fue el de Mouraria, que también representa un recorrido agradable para los turistas.

Otro barrio clásico es el de Madragoa. En esta zona están dos edificios que deben visitarse: el Palácio dos Duques de Aveiro, y la Casa dos Marqueses de Abrantes.

En el barrio de La Baixa se ubican notables plazas, como la Plaza del Rossio, la Plaza del Margués de Pombal, además del Teatro Nacional, donde no podemos dejar pasar la oportunidad de beber un café en el célebre Café Nicola. En estos barrios tradicionales es posible encontrar la tradicional música de fado tocándose en vivo, en cafés o restaurantes.

Un paseo por la historia

Para los amantes de la poesía, Lisboa es una ciudad especial, al ser la ciudad natal del escritor Fernando Pessoa, el mayor poeta portugués del Siglo XX. Como uno de sus múltiples homenajes, en la ciudad se encuentra la Casa Museo Fernando Pessoa.

El autor vivió siempre en moradas rentadas, siempre con un bajo perfil. En esta casa museo se pueden observar sus objetos básicos: cuadernos de notas y libros.

Otro escritor portugués (aunque no era lisboeta) del siglo XX y que goza de buena fama en el mundo hispanohablante es José Saramago. Desde 2012 la fundación que lleva su nombre tiene su sede en la capital lusa, precisamente en la mencionada Casa dos Bicos.

Aunque no era originario de Lisboa (ni de Portugal), Calouste Gulbenkian legó al país una colección de arte en el museo que lleva su nombre. De origen armenio y nacionalizado como inglés, Calouste fue un empresario que hizo fortuna en África. Gracias a su éxito en la industria petrolera, Gulbenkian compró miles de piezas valiosas de arte proveniente de diferentes culturas y épocas. Esta variada muestra de arte clásico suma más de seis mil objetos y es una parada obligada al pasar por Lisboa.

El lado turístico

Más allá de la capital, el país ofrece variados puntos turísticos para satisfacer a todos los gustos. Portugal es un destino paradisiaco por sus playas, particularmente por las zonas de Madeira y Azores.

En los últimos años el gobierno portugués le ha dado mayor importancia al turismo alrededor del Río Tajo, el afluente más grande del país. El Valle de Tajo era el nombre de la región que comprendía parte de lo que ahora es la Gran Lisboa, con mayor extensión hacia el centro del país. Su territorio es un agradable conjunto de ciudades pintorescas.

En cuanto a grandes urbes, la segunda ciudad más grande del país es Oporto, sólo atrás de Lisboa en su número de habitantes. Ubicaba al Norte del país, el centro histórico de la ciudad está catalogado como Patrimonio de la Humanidad, por la Unesco.

Tan sólo en su casco histórico hay decenas de iglesias y construcciones que representan un viaje por la historia, pasando por muchos estilos arquitectónicos.

CULINARIO

Para comer

La gastronomía lusa se encasilla típicamente como una cocina de corte mediterráneo. Pero si hemos degustado la tradicional comida italiana y los platillos españoles encontraremos enormes diferencias con los guisos portugueses.

Nadie que pase por el país puede darse el lujo de dejar pasar la feijoada, el platillo nacional. Otro indispensable son los platillos con pescados como la bacalhoada y las espetadas.  Un postre líquido es el llamado vino de oporto, un vino tinto dulce con mayor contenido alcohólico que el vino tinto tradicional.

DESCANSA

Para quedarse

• Hotel do Chiado: Se encuentra en la Rua Nova do Almada 114.

• Hotel AS Lisboa. Está en Avenida Almirante Reis 188 .// Informador (MX)

0 comentarios:

Publicar un comentario

Todo comentario se agradece. Unas cuantas palabras siempre nos alegran y nos motivan a seguir adelante.GRACIAS...

 
Top